Reynosa, Tamaulipas.— Una adolescente de 15 años, originaria de San Fernando, Tamaulipas, fue localizada sola la noche del lunes en una plaza de la colonia Valle Verde, en Reynosa, después de que presuntamente fuera dejada en el lugar por un joven de 20 años con quien mantenía una relación.
Vecinos del sector se percataron de que la menor se encontraba sola y decidieron auxiliarla. El caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de hablar con niñas y adolescentes sobre las relaciones que comienzan mediante enamoramiento acelerado, engaños, manipulación emocional o promesas utilizadas para ganar su confianza.
Con la información disponible no puede afirmarse que la adolescente haya sido víctima de trata de personas, explotación sexual o algún otro delito. Sin embargo, especialistas y autoridades han advertido que el enamoramiento y la creación de vínculos afectivos pueden ser utilizados como mecanismos de enganche, particularmente cuando existe una diferencia de edad y una persona adulta busca controlar a una menor.
¿Cómo puede comenzar el engaño?
El Sistema Nacional DIF ha advertido que quienes buscan enganchar a niñas y adolescentes pueden identificar sus gustos, necesidades emocionales o vulnerabilidades para crear rápidamente un vínculo de confianza. El acercamiento puede comenzar con mensajes constantes, halagos, atención excesiva, regalos, promesas o haciendo sentir a la adolescente que finalmente encontró a alguien que la “comprende”.
En internet este proceso puede adoptar la forma de grooming: una persona adulta establece contacto con una niña, niño o adolescente mediante engaños para ganar su confianza y posteriormente intentar obtener imágenes íntimas, ejercer chantaje, control emocional o buscar encuentros con fines sexuales.
Entre las señales que requieren especial atención están el afecto excesivamente rápido, promesas de vivir juntos o formar una familia después de poco tiempo, regalos frecuentes, petición de mantener la relación en secreto, intentos por alejar a la adolescente de padres y amistades, presión para salir de casa, solicitudes de fotografías íntimas, control del teléfono o ubicación, amenazas y peticiones para realizar actividades sexuales que la menor no desea.
También debe encender las alertas que una persona adulta ofrezca dinero, trabajo, viajes o una vida mejor; pida documentos personales; proponga trasladarse a otra ciudad sin conocimiento de la familia, o comience a controlar con quién habla la adolescente y dónde se encuentra.
Las autoridades mexicanas han documentado que algunos tratantes recurren precisamente al enamoramiento: primero generan confianza mediante palabras afectuosas, trato especial, regalos o favores y posteriormente pueden introducir presiones económicas o sexuales. Esto no significa que toda relación con estas características constituya trata, pero sí que determinadas conductas deben tomarse seriamente como señales de riesgo.
¿Qué debe hacer una adolescente si sospecha que está en peligro?
Lo primero es buscar ayuda y no permanecer aislada. Si se encuentra lejos de casa, fue abandonada, alguien intenta trasladarla contra su voluntad o teme por su integridad, debe acudir a un establecimiento abierto, hospital, dependencia pública o lugar concurrido y solicitar que llamen al 911.
No debe aceptar subir nuevamente al vehículo de la persona que la abandonó o amenazó ni acudir sola a un supuesto encuentro para “arreglar las cosas”. Es recomendable contactar inmediatamente a la madre, padre, tutor u otro adulto de confianza y compartir la ubicación.
Si existen mensajes, fotografías, amenazas, solicitudes sexuales, transferencias, perfiles de redes sociales o conversaciones relacionadas con los hechos, no deben borrarse. Pueden convertirse en elementos útiles para que las autoridades determinen qué ocurrió. Si existen imágenes íntimas de una persona menor de edad, no deben reenviarse ni difundirse.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana recomienda además desconfiar cuando una persona expresa afecto de manera acelerada o plantea compromisos prematuros, proteger ubicación e información personal, verificar identidades y bloquear y reportar perfiles sospechosos.
Padres: escuchar primero, investigar después
Cuando una adolescente regresa después de haberse ido con alguien o pide ayuda tras una situación de riesgo, los gritos, amenazas o reproches pueden provocar que calle información importante.
La recomendación de las autoridades de protección infantil es escucharla sin juzgar, hacerle saber que será protegida y evitar interrogarla repetidamente sobre detalles delicados; cuando existe sospecha de violencia o abuso sexual, corresponde a personal especializado realizar la intervención.
Si existe la posibilidad de agresión sexual, la atención médica debe buscarse de inmediato. SIPINNA señala que ante situaciones de violencia sexual puede llamarse al 911, acudir a servicios médicos especializados y presentar la denuncia correspondiente ante el Ministerio Público.
Del engaño a la explotación puede existir un paso peligroso
En el mejor de los escenarios, una adolescente puede encontrarse frente a una persona que únicamente buscaba una relación sexual y después la abandona. Pero existen situaciones considerablemente más graves: chantaje con fotografías íntimas, violencia sexual, amenazas, privación de la libertad o captación con fines de explotación.
La trata de personas puede involucrar explotación sexual y otras formas de sometimiento. Entre los mecanismos de enganche documentados oficialmente se encuentran las promesas de matrimonio, empleo o mejores condiciones económicas, además de la manipulación, las amenazas y el engaño.
Por ello, una menor que se encuentre en una situación similar no tiene que esperar a que ocurra algo más grave para pedir ayuda.
En México, ante una emergencia puede llamarse al 911; la Línea Nacional contra la Trata de Personas es 800 5533 000, mientras que el 089 recibe denuncias anónimas y la Guardia Nacional dispone del 088.
En Tamaulipas, la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños, Adolescentes y Familia atiende situaciones relacionadas con vulneración de derechos, maltrato infantil y violencia familiar; el Gobierno del Estado publica el número 834 172 4605 para reportes y canalización.
La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas también cuenta con una Unidad Especializada en la Investigación del Delito de Trata de Personas y mantiene atención ciudadana vía WhatsApp en el 834 214 0352, disponible las 24 horas.
El caso de la adolescente localizada en Valle Verde debe ser esclarecido por las autoridades correspondientes. Más allá de las circunstancias particulares, representa un llamado a mantener comunicación permanente con niñas y adolescentes y, sobre todo, enseñarles que una relación basada en aislamiento, miedo, presión sexual, amenazas o control no debe mantenerse en secreto y requiere pedir ayuda cuanto antes.



